Dos ejidatarios afectados por la mina Penmont en Caborca fueron asesinados

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La Mina Penmont le disputa tierras ricas en oro al Ejido El Bajío.



Los cuerpos de José de Jesús Robledo Cruz y María de Jesús Gómez Vega, se localizaron en el municipio de Puerto Peñasco, junto a ellos en una cartulina estaban escritos los nombre de todos los ejidatarios


José de Jesús Robledo Cruz y María de Jesús Gómez Vega, opositores de la mina Penmont, ubicada al noroeste de Sonora propiedad del magnate Alberto Baillères González, fueron asesinados.

Sus cuerpos fueron hallados el viernes pasado en el municipio de Puerto Peñasco, a una hora de la mina, Junto a los cuerpos se encontraba un cartón con nombres de los ejidatarios de El Bajío, que participan en la protesta y temen por sus vidas. 

José de Jesús ya había sido desaparecido y golpeado en 2017, por el marco de su lucha contra la minera Penmont, una subsidiaria de Fresnillo dedicada desde 1997 a la explotación de oro a cielo abierto en La Herradura y Noche Buena, presentaron denuncia contra esa empresa.

"Es una clara amenaza a nuestra lucha en contra de Minera Penmont, propiedad del millonario Alberto Baillères, que invadió y saqueó nuestras tierras, por lo que fue sancionado desde el año 2014 en que se le sentenció a devolver el oro extraído y remediar el daño", denunció la organización Ejido El Bajío, de la que fue presidente ejidal Robledo Cruz.

El expresidente ejidal asesinado, José de Jesús, por otra parte denunció en octubre del 2016 la intromisión ilegal en tierras del ejido por parte de Rafael Pavlovich Durazo, cuando intentó invocar un derecho ejidal que no se le reconoció. 

"Pavlovich Durazo extraía oro de las pilas de lixiviación que la Minera Penmont se vio obligada a abandonar cuando fue desalojada el 13 de junio de 2013", por orden de un juzgado y que se realizó con auxilio de la fuerza pública.

El 3 de septiembre de 2017, después de la denuncia contra Pavlovich Durazo, José de Jesús fue detenido y desaparecido. Un grupo de ejidatarios localizaron las camionetas que lo trasladaban. El defensor fue lesionado gravemente y durante tres años estuvo fuera de la zona.

El 12 de febrero de 2018 dos miembros del ejido, Raúl Ibarra de la Paz y su esposa, Noemí Elizabeth López Gutiérrez, fueron vistos por última vez con vida y continúan  desaparecidos.

"Reclamamos tanto al Gobierno de Sonora como al Estado mexicano el esclarecimiento de las muertes de nuestros compañeros José de Jesús Robledo Cruz y su esposa María de Jesús Gómez Vega, así como de las desapariciones de Raúl Ibarra de la Paz y Noemí Elizabeth López Gutiérrez", requirió.

"También exigimos que se inicie una investigación sobre la amenaza de muerte que sobre nosotros acecha y que se tomen las medidas necesarias para proteger nuestras vidas", agregó sobre el mensaje que dejaron en los cuerpos de los defensores asesinados.

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